Salimos de Santiago por la carretera hacia Carbajo y a unos 300 m, a la izquierda sale un camino, entre paredes de piedra, que tomaremos durante 1.5 km, hasta desviarnos a la derecha por un camino que nos conducirá entre dehesas de encinas y manchas de matorral, hacia el regato de Las Viñas.
Después de cruzar por un pequeño puente, el camino continúa mientras las manchas de jaras van ganando terreno a la encina, hasta encontrarnos con una amplia pista, donde tomaremos de nuevo la izquierda.
Llegados al final de la pista, en un pequeño ensanche, podremos dejar el coche y continuar el camino más estrecho que nos llevará, después de una bajada pronunciada, al paraje conocido como Las Viñas, por haber sido antigua zona que abastecía de vino a todas las diócesis de la Comarca.
Podremos acercarnos a la inmediata desembocadura del arroyo que anteriormente cruzamos, mientras contemplamos las panorámicas del Tajo entre una variada flora, en contraste con el paisaje que nos acompañaba hasta el mismo borde de los riberos, donde confluyen especies propias de la umbría tales como cornicabras, durillos, brezos charneca y una variada fauna tales como cigüeñas negras, alimoches, Martín pescador, oropéndola, cormoranes, e incluso podremos llegar a observar al águila pescadora.
La panorámica del Tajo es impresionante por el agua, cortados, sonidos, su flora y su fauna.