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SIERRA DE SAN PEDRO La Sierra de San Pedro está
conformada por una alineación de pequeñas sierras paleozoicas
que emergen sobre granitos pizarrales, pobladas de un denso matorral y
bosque mediterráneo que albergan una relevante y variada fauna
y vegetación. En la espesura de la Sierra de San Pedro se pueden
observar muchas de las especies de fauna amenazadas de Europa; entre las
que se encuentran una de las más famosas especies ibéricas:
el Lobo (Canis Lupus). Fauna. A menudo, acompañando a
los buitres surcando el cielo se pueden ver a los Alimoches (Neophron
percnopterus), es el más pequeño de los buitres, y el que
primero acude a la carroña, junto a los cuervos, urracas y rabilargos.
Es una ave migratoria, que a finales de agosto inicia su viaje a África
para volver a Extremadura a principios de marzo.
Otras rapaces que merecen la pena
destacar, es el Búho Real (Bubo Bubo), y la lechuza, cárabo
y mochuelo que son rapaces nocturnas. El Búho Real de enormes ojos
anaranjados y características plumas a modo de orejas, cualquier
repisa del canchal le sirve para criar, pues no construye nido. Entre los acantilados rocosos también
es curioso ver como vuelan a gran velocidad, los vencejos reales y aviones
roqueros, en una incansable búsqueda de insectos.
El bosque y matorral mediterráneo
es muy rico en reptiles y anfibios, siendo una de las especies más
características de estos parajes la Víbora hocicuda (Vipera
latasti), junto a la que comparten biotopo otras Culebras como la de Herradura,
de Escalera, Cogulla, Bastarda, etc... Flora. Los encinares mediterráneos se ubican en las solanas de las sierras, mientras que en las umbrías aparece mejor representado el Alcornoque (Quercus suber). Muchos de estos bosques han sido transformados en superficies adehesadas que se asientan al pie de la sierra y en las llanuras que las rodean, en unas dehesas domina la Encina, mientras que en otras la especie arbórea dominante es el Alcornoque, y en algunos casos se presentan las dehesas mixtas de Encinas y Alcornoque. En cuanto al matorral, se presenta en grandes manchones ocupando laderas y llanuras donde por causas antrópicas desapareció el bosque primitivo, incendios, cultivos marginales, talas abusivas, etc. Las especies más representativas del matorral San Pedrino son la Jara blanca (Cistus albidus), la Jara pringosa (Cistus ladanifer), el Jaguazo morisco (Cistus salviifolius), la Escoba (Cytisus multiflorus), el Madroño (Arbustus unedo), el Quejigo (Quercus faginea), la Ahulaga (Genista hinsurta), el Brezo (Erica sp.), el Cantueso (Lavandula stoechas), el Romero (Rosmarinus officinaris), el Mirto (Mirtus communnis), la Madreselva (Lonicera implexa), el Torvisco (Deaphne gnidium), la Cornicabra (Pistacia terebinthus), la Olivilla (Phllyrea angustifolia), el Majuelo (Crataegus monogyna), el Durillo (Viburnum tinus), etc... En los cantiles de cuarcita que conforman las crestas de las sierras existe una vegetación adaptada a las especiales condiciones que reinan en estas áreas. Entre esta vegetación rupícola destacan las Clavelinas, Acederas, Dedaleras, Ombligo de venus, etc. que conviven con Enebros y Encinas y Alcornoques achaparrados. Junto a la vegetación natural la Sierra de San Pedro presenta áreas repobladas de especies alóctonas: Eucaliptos y Pinos. |